Archivos para enero, 2018

El Ladrido

Publicado: 15 enero, 2018 en General

guiguil

El Ladrido

Quizás lo más característico del perro es su ladrido, incluso los niños pequeños identifican a un perro diciendo “GUAU”. El Ladrido es la principal vocalización de los perros, no es exclusiva de ellos, pero sí la que más los caracteriza. Los lobos también ladran, pero cuando son cachorros, es por ello que algunos dicen que los perros son lobos cachorros, que nunca maduran. Algunos estudios actuales señalan que los perros no descienden del lobo, sino que son una especie de origen distinto, agregándose a las ya conocidas teorías sobre el origen de los perros, pero esto es conversación para otra ocasión.

Los perros ladran por diversos motivos, pero los más comunes son por: guarda, atención, temor y aburrimiento; incluso podemos agregar que ladran porque se les ordena.

  • Ladrido por Guarda: Este es el ladrido que la mayoría de la gente reconoce, ya que tiene doble propósito, y es fácil identificarlo. El primer propósito es alertar al grupo (manada/familia), que algo pasa y que hay que defender el territorio, por lo tanto, es un ladrido de Alerta, y como segundo propósito, está el de darle a conocer al intruso que fue descubierto y que se aleje, sino recibirá su merecido.
  • Ladrido por Atención: Este ladrido, la mayoría de los que convivimos con perros muchas horas, lo reconoceremos y básicamente, lo hacen como demanda de atención, para que los tomemos en cuenta, porque quieren algo.
  • Ladrido por Temor: este tipo de ladrido aparece cuando algo está asustándolo, o se siente incómodo con la situación; es un ladrido que utiliza para aumentar la distancia crítica, y decirle a quien lo incomoda, que no se acerque. Por lo general, el perro que ladra por temor (y no se le hace caso a que lo dejen tranquilo), puede terminar mordiendo, lo que se llama comúnmente Agresividad por Miedo. Importante reconocer esto, como una señal para, primero no sobrecargar al perro ante estímulos negativos, y segundo, no llevarnos unos lindos colmillos clavados en alguna parte de nuestro cuerpo.
  • Ladrido por Aburrimiento: Creo que muchos habrán escuchado un incesante ladrido del perro, cuando está encerrado mucho tiempo sin hacer nada, y lo típico es que digan “eso es estrés”, y bueno, lo es. El perro está aburrido, y lo mejor es sacarlo, cuidando que no se refuerce el ladrido con salir, ya que puede terminar siendo un molesto problema, que el perro ladre y ladre, reiteradamente, para salir de paseo.

En deportes como IPO y otros, el ladrido es muy importante y se entrena para que éste sea, incluso, a la orden. Muchas veces, el enseñar a ladrar a un perro puede ayudarnos también a corregir los ladridos excesivos, y que sólo lo haga a la orden.

 

Saludos

Chama

Indefensión Aprendida

Publicado: 4 enero, 2018 en General

 

Indefensión Aprendida

perro triste

Hay algo que quienes trabajamos con perros y que -por sobre todo- nos interesa su bienestar, no deseamos nunca provocar en nuestro amigo: esto es la “Indefensión Aprendida”.

La Indefensión Aprendida es un estado de pasividad en el perro, en donde éste cree que nada puede estar peor o que, sea lo que sea que haga, no mejorará la situación. Por lo general, se da cuando trabajamos a un perro mediante técnicas aversivas, con exceso de castigos, retos, punciones, apretones de collar, etc.

Puede haber oportunidades de salir de esta situación, pero el perro ya no quiere más y se torna pasivo, miedoso, o, como seguramente habrán escuchado, sometido. Incluso, puede orinar o defecar, bajo este estado.

Durante años, muchos adiestradores buscaban esta actitud en un perro, asegurando que así se lograba un perro confiable y obediente; un animal “muy bien adiestrado”. De hecho, aún es posible ver a perros caminando en la calle con collar de ahorque, cabizbajos, obedeciendo una seguidilla de órdenes a un jalón de la traílla. También observamos la saturada técnica del sometimiento (poner al perro boca arriba o de lado contra el suelo, impidiéndole levantarse hasta entrar en un estado sumiso), mostrada incluso en televisión; o la punción constante, entre otras formas inversivas de lograr adiestramiento o “corrección de conducta”.

Ahora -en realidad hace muchos años-, sabemos que esto no es bueno para el perro; es más, el sometimiento prolongado a Indefensión, provoca en el perro, como primera etapa, una baja motivacional, lo que tiene efecto incluso postrante; se suma a ello, que, muchos adiestradores tratan de corregir esta baja motivacional con más elementos aversivos (tirones y  retos), para que se levante y haga lo que se pide, lo que no ayuda al estado emocional del perro. Aun así, al  continuar sometiendo al can bajo este método, ello puede provocar depresión y  problemas de aprendizaje, ya que, cualquier nueva situación puede tomarla de la peor forma, sin sentir  ganas de realizarla y mostrar indefensión.

 

Saludos

Chama